Las competencias informativas (o informacionales) son un factor clave en el aprendizaje permanente. Son el primer paso en la consecución de las metas educativas de cualquier aprendedor. El desarrollo de dichas competencias debe tener lugar a lo largo de toda la vida de los ciudadanos.
Un estudiante, un profesional o un trabajador, es capaz de reconocer sus necesidades de información, sabe cómo localizar, accesar, recuperar, evaluar, organizar y utilizar la información.
Para ser una persona competente en información, uno debe saber cómo beneficiarse del conocimiento e incorporar la experiencia de otros en el acervo de conocimientos propio. Esta persona es capaz, en palabras de Mackenzie, de:
La formación en Competencias informacionales, tiene como objetivo desarrollar las competencias informacionales de los estudiantes, docentes, investigadores y empleados administrativos de la Universidad Autónoma del Caribe con el fin de crear una cultura del acceso, evaluación y uso adecuado de la información que les permita participar eficazmente en la sociedad de la información y que propicie el aprendizaje para toda la vida.
En el mundo existen diferentes modelos de competencias informacionales, pero, hemos decidido adoptar el modelo de la IFLA – (Federación Internacional de las Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias), desarrollado en el año 2004.
Este modelo se divide en tres competencias generales fundamentales:
Cada una de estas está, a su vez, integrado por dos competencias específicas como se puede apreciar en el siguiente esquema. Acceso El usuario accede a la información en forma efectiva y eficiente.
Acceso: El usuario accede a la información en forma efectiva y eficiente.
Definición y articulación de la necesidad de información
Localización de la información
Evaluación: El usuario evalúa información crítica y competentemente.
Valoración de la información
Organización de la información
Uso de la información: El usuario aplica / usa información en forma precisa y creativa
Comunicación y uso de la información
Uso ético de la información
En síntesis, se asume que el desarrollo de habilidades informativas es el conocimiento y las habilidades necesarias para identificar correctamente la información pertinente para realizar una tarea específica o resolver un problema, realizar una búsqueda de información eficiente, organizar o reorganizar la información, interpretarla y analizarla una vez que se encontró y recuperó (por ejemplo, se descargó de internet), evaluar la exactitud y confiabilidad de la información (incluyendo el reconocimiento ético de las fuentes de donde se obtuvo), comunicar y presentar los resultados del análisis e interpretación a otros (si es necesario), y finalmente utilizarla para ejecutar acciones y obtener resultados.